UNA CLASE

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EN UNA CLASE MAGISTRAL

lunes, 5 de noviembre de 2018

LA ENFERMEDAD


Libros y comentarios

LA ENFERMEDAD

Edgardo Malaspina
1

Con “La enfermedad”,de Alberto Barrera Tizka, hemos recordado a varios escritores que han abordado el tema médico: Moliere, Kafka, Hasek, Pasternak, García Márquez, Otero Silva, Díaz Rodríguez y muchos otros. Los más connotados en este peculiar subgénero de la literatura, en mi opinión, se encuentran en las letras rusas: Tostoy (La muerte de Iván Ilich), Chéjov (La sala número seis) y Bulgakov (Notas de un médico novel).
2
 Barrera Tyszka, que de alguna manera se había acercado al tema en su poesía ( La sesión del martes, Abril en Lima, y Balada –en un pasillo de un hospital-), con pinceladas frescas y magistrales nos recuerda la fragilidad de la existencia y nos invita a reflexiones que van más allá de lo puramente médico y filosófico(para Aristóteles los dos términos eran uno solo en muchas circunstancias).
3
¿Hay que decirle toda la verdad al paciente?  Se afirma que el cirujano Pirogov al saber que padecía cáncer decayó anímicamente y se preparó para morir pronto; pero  vivió más tiempo porque lo convencieron sus colegas de que ese no era el diagnóstico (pero era cáncer).
4
 Con  La Enfermedad, por ejemplo, podemos hablar de etiopatología , historia de la medicina y ética. En la novela el Dr. Miranda se enfrenta a un dilema: decirle el diagnóstico fatal a su padre o callar. Además, el paciente Ernesto Durán, enfermo imaginario, piensa que  sólo Miranda puede curarlo.


viernes, 19 de octubre de 2018

EL SOL Y LA LLUVIA INSPIRARON EL DESCUBRIMIENTO DE LA CIRCULACIÓN SANGUÍNEA




EL SOL Y  LA LLUVIA INSPIRARON  EL DESCUBRIMIENTO DE LA CIRCULACIÓN SANGUÍNEA
Edgardo Malaspina
1
Nos referimos al descubrimiento de la circulación  mayor que todos conocemos: la sangre oxigenada  sale del corazón (ventrículo izquierdo) a través de la aorta, va a las otras arterias y a través de los capilares pasa a las venas con poco oxígeno  y regresa al corazón (aurícula derecha). El descubrimiento de este ciclo o círculo (1616 y publicado en 1628) se lo debemos a al médico inglés William Harvey (1578-1657).
2
El hombre primitivo asoció la sangre a la propia vida. Hipócrates formuló su teoría de los humores  e incluyó a la sangre junto a la bilis negra, la bilis amarilla y la flema para explicar el funcionamiento del organismo.
 Se suponía que la sangre transporta los nutrientes necesarios para la vida, pero ¿de dónde viene y como se desplaza por el organismo?
3
Galeno (130-210) el médico más importante de la Antigüedad después de Hipócrates (460-370 antes de C)  formuló su teoría, la cual era la aceptada por todos: hay dos tipos diferentes de sangre: la venosa y la arterial (por ahora la cosa va bien); pero luego decía: la primera se produce en el hígado y la segunda en el corazón.
¿De dónde viene la sangre? El mismo Galeno contestaba: de los alimentos (y tenía algo de razón), los cuales el hígado transforma en sangre oscura, y cuando pasa por el corazón recibe las propiedades vitales y espirituales que la hacen lucidamente roja.
4
Pero hay un inconveniente: si la sangre viene de los alimentos, y comemos todos los días ¿por qué no nos reventamos de tanta sangre?
Tranquilos, decía Galeno: la sangre que produce el organismo en un día la consume totalmente ese mismo día. Nada sobra.
5
Galeno trabajaba con animales muertos; mientras que Harvey hizo sus experimentos con animales vivos y lo primero que observó fue el movimiento del corazón para bombear la sangre. Vio pasar por las venas mucha cantidad de sangre, hizo mediciones y concluyó que el organismo humano necesitaría producir 250 litros por hora para su funcionamiento. ¡Ni comiendo como un heliogábalo!
Su dictamen  fue tajante: Galeno no tiene razón. La sangre se recicla. . ¿Pero, cómo?
6
Y aquí vinieron el sol y  la lluvia en su ayuda: el agua se evapora de los mares y ríos, se va a las nubes, cae con la lluvia, nuevamente se evapora… El ciclo del agua era perfectamente conocido para su época. Entonces, la cantidad de agua y de sangre  es la misma constantemente reciclándose; y así como el sol es el responsable del ciclo del agua a través de la evaporación, el corazón es el responsable del ciclo o circulación de la sangre con sus movimientos, razonó Harvey.
Esto reforzaba una tesis medieval: el sol calienta el macrocosmos (la tierra) y el corazón calienta el microcosmos (el cuerpo).
Ahora sólo debo  demostrarlo, se dijo el médico inglés.
7
Hizo muchas vivisecciones en cabras (y otros animales), es decir: las abrió vivas y observó cómo se desplazaba la sangre de un lado a otro y comprobó su teoría. Realizó experimentos en humanos: colocó torniquetes en los brazos y observó el abultamiento de la sangre acumulada. Luego quitó el torniquete lentamente: la sangre se retiraba y la gente sentía un alivio hacia las axilas, y esto significa que la sangre se regresa al corazón, por supuesto.
8
Harvey sabía que la sangre de las arterias pasa a las venas, pero no lo demostró. Esto lo hizo el italiano Marcelo Malpighi en 1660 cuando descubrió los capilares con un microscopio.
9
Como ya se dijo, Galeno sostenía que la sangre proviene de los alimentos; y ciertamente muchas de sus partes se extraen de ellos.Ni Galeno ni Harvey sabían que los componentes fundamentales de la sangre  se producen en la médula ósea (la grasa dentro de los hueso), llamada tuétano en los animales, y que muchos consideran una “delicatess” culinaria.
10
¿Y por qué la cantidad de sangre es la misma siempre? Eso se supo hace poco: en el organismo mueren y nacen células  cada día. Eso mantiene  una cantidad constante de las mismas. El fenómeno se llama  muerte programada o “apoptosis” (del griego; caída a partir de). Es decir, cada día morimos y nacemos por pedacitos. Los glóbulos rojos, por ejemplo, viven sólo tres meses y son sustituidos por otros. Por eso es recomendable donar sangre en ese lapso.
IMÁGENES
1.     Sello emitido en la URSS en 1978 con motivo de cumplirse 400 años del nacimiento de Harvey ( De colección filatélica propia).
2.     Torniquetes colocados por Harvey en los brazos.
3.     Esquema de la circulación sanguínea.




sábado, 6 de octubre de 2018

DE CÓMO SE DEMOSTRÓ QUE LA SANGRE CONTIENE HIERRO

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DE CÓMO SE DEMOSTRÓ QUE LA SANGRE CONTIENE HIERRO








DE CÓMO  SE DEMOSTRÓ QUE LA SANGRE CONTIENE HIERRO


Edgardo Malaspina
1
En 1924 el bioquímico ruso Alexander Oparin formuló su teoría sobre el origen de la vida: surgió en un caldo primitivo mediante la combinación de sustancias que conllevaron a la conformación de los coacervados o mezcla de moléculas bajo fuerzas eléctricas.
2
En 1952 el estadounidense Stanley Miller diseñó su famoso experimento en el cual simulaba la atmosfera primitiva y obtuvo materia orgánica a partir de sustancias inorgánicas. Más tarde se formaron las células y la evolución siguió su curso hasta la aparición de seres vivos. Lo demás es el relato de Charles Darwin.
3
El hematólogo soviético Oleg Gavrilov afirma que el mar es el medio acuoso externo  y la sangre es el medio acuoso interno. Los primeros seres multicelulares se fueron del mar  a vivir a la parte seca  sólo cuando el océano se transformó en el torrente sanguíneo.
4
La NASA formula la hipótesis de  que la vida se originó en el mar porque allí están todas las sustancias y nutrientes para su desarrollo. Como la sangre es el mar dentro de nuestros organismos, ella contiene todas esas sustancias y nutrientes que antes estaban sólo en el agua salada.
5
Uno de esas sustancias necesarias para la vida es el hierro; importante, entre otras funciones, para la formación de la hemoglobina. Cuando hay déficit de hierro surge la anemia.
La mitocondria es una parte de la célula encargada de producir energía y requiere de hierro para su trabajo. Cuando hay insuficiencia de hierro (anemia) la mitocondria no produce mucha energía y por eso el enfermo se siente débil.
6
Los  antiguos sospecharon la insuficiencia de hierro. Los hindúes   tostaban láminas de hierros hasta volverlas polvos, los cuales consumían. Los griegos creían que Marte, dios de la guerra, le había otorgado su fuerza al hierro, por eso bebían el agua reposada con espadas viejas y oxidadas. Celso recomendaba beber el agua en la cual los herreros sumergían los hierros calentados. Hefesto en la mitología romana es el dios del hierro y proviene del Vulcano griego. Cuando Hipócrates habla “del hierro” se refiere a la cirugía.
7
En nuestros pueblos cuando detectaban anemia limaban pedazos de hierro y consumían las virutas disueltas con la comida. En Rusia le colocaban un montón de clavos a una manzana,  al tiempo los extraían y se comían la fruta. En Camboya han recomendado colocar en las ollas un pequeño pez de hierro: The Lucky Iron Fish.


8
La mejor forma de obtener hierro diariamente es preparar comida en ollas y sartenes de hierro colado, el cual libera el mineral en pequeñas porciones que se disuelve en los alimentos.
Sydenham fue el primero en emplear un preparado de hierro para tratar la anemia  en 1681. Maceraba limaduras de hierro en vino frío del Rhin. Sydenham dijo que ese remedio fortifica la sangre y el espíritu: “El pulso gana vigor y la cara toma un tinte fresco y rojo”.
9
El organismo convierte el  hierro proveniente de los alimentos  en una forma acuosa o soluble  (ferrosa) cuyo principio usan para preparar las fórmulas recomendadas para combatir la anemia.
 Hay dos tipos de hierro: hem  (carnes, de mayor biodisponibilidad o acción más rápida) y no hem (vegetales).
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Tuvimos una Edad de Hierro; y desde entonces el hombre admira el hierro. El hierro endurecido es el acero. Iósif Vissariónovich Dzhugashvili , el dictador soviético , para demostrar su firmeza se puso por nombre “Stalin” (en ruso: de acero). Ostrovski escribió “Así se templó el acero”, en donde habla cómo se forma un revolucionario: con voluntad férrea. En Bruselas hay un monumento gigantesco dedicado a un cristal de hierro: el Atomium. La herradura de caballo trae buena suerte. El hombre de la máscara de hierro es una leyenda de la literatura universal.


11
 El médico venezolano Miguel Layrisse, luego de muchas investigaciones en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), propuso enriquecer las harinas de maíz con hierro para prevenir y combatir la anemia. Eso se empezó hacer desde 1983. ¿Se hace todavía?
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El médico ruso Pioter Zagorski (1764—1846)  demostró sin lugar a dudas que la sangre contiene hierro. Zagorski es el padre de los estudios de Anatomía en Rusia. Una vez tomó varias libras de sangre y las secó hasta obtener una masa sólida, la cual lavó y convirtió  en un polvo blanco.
Luego aplicó un imán  sobre las cenizas obtenidas y observó que de las  mismas se levantaban partículas para adherirse al imán.
¡Eureka! La sangre contiene hierro.

sábado, 22 de septiembre de 2018

EXPLOSIVOS QUE TAMBIÉN SON MEDICAMENTOS



SUSTANCIAS EXPLOSIVAS QUE TAMBIÉN SON MEDICAMENTOS
Edgardo Malaspina





1
En 1768 el médico inglés William Heberden describió  por primera vez la angina de pecho o malestar cardíaco que puede llevar al infarto: dolor breve y opresivo en la parte central del pecho, con irradiación hacía la mandíbula y la extremidad superior izquierda.
2
¿Cuál es la causa del dolor cardíaco?
A través de la arteria aorta el corazón irriga con sangre  todo el organismo para que los tejidos obtengan oxígeno. Desde el inicio de la aorta parten dos arterias que abrazan el corazón, para darle oxígeno, en forma de corona: las coronarias.
El síntoma de que un tejido recibe poco oxígeno es el dolor. Eso se llama isquemia, del griego: sangre detenida. Si cruzamos una pierna sobre otra, al poco tiempo diremos: se nos durmió la pierna. Es decir, esa pierna se quedó con poco oxígeno y por eso nos duele. Cuando estamos acostados cambiamos de posición precisamente para que no se nos duerma una parte del cuerpo. Los animales grandes suelen dormir parados la mayor parte del tiempo, entre otros motivos, para no aplastar con su voluminoso cuerpo los vasos sanguíneos.
3
Las coronarias pueden taponearse con la aterosclerosis (pasta dura en griego, por acumulación de grasa y otras sustancias). La sangre circula  con dificultad, hay poco oxígeno y entonces sobreviene el dolor. También cuando una persona agarra una rabieta aparecen ciertas sustancias propias del estrés y las coronarias pueden contraerse, obstaculizándose el flujo sanguíneo: y es posible que aparezca un dolor en el pecho.
4
En 1864 Alfred Nobel (1) inventó la dinamita a partir de la nitroglicerina, explosivo que ya había sido sintetizado por el químico italiano Ascanio Sobrero(2) en 1846, quien colocó un poco de esa sustancia sobre su lengua y sintió un gran dolor de cabeza.
Los médicos llegaron a una conclusión: el dolor de cabeza causado por la nitroglicerina se debe a que los vasos sanguíneos se dilatan tanto que presionan los tejidos .  ¿Y entonces por qué no usarla cuando hay dolor en el pecho para que se relajen las coronarias y la sangre circule más libremente?  Eso fue lo que propuso el médico inglés William Murrell en 1879: coloquen un poco de nitroglicerina debajo de la lengua cuando haya un ataque cardíaco. Esa recomendación resultó muy efectiva. Los maletines de primeros auxilios contienen un blíster de perlitas rojas de nitroglicerina.
5
Más tarde se descubrió que el causante de la dilatación vascular cuando se usa nitroglicerina  es el óxido nítrico (3). Luego se propusieron otros medicamentos, familiares de la nitroglicerina, para la angina de pecho ampliamente utilizados por los cardiólogos como el isosorbide (isordil, elantan).
6
Científicos británicos estaban buscando un medicamento para tratar la angina de pecho. Los hombres que fueron sometidos a las pruebas manifestaron un efecto secundario: tenían mejores erecciones. Se había descubierto el sildenafilo (viagra). Se descubrió también que su mecanismo farmacológico, en cierto modo, es igual al de la nitroglicerina: a través del óxido nítrico.
7
Viagra puede ser usado por cualquier hombre (mejor después de un examen médico), pero jamás por lo que están tomando nitroglicerina y sus similares.  Esa combinación es realmente explosiva:  produce un efecto de sinergia mortal porque dilata los vasos sanguíneos desmesuradamente provocando hipotensión dramática que puede conllevar a la muerte. La literatura médica o periodística da cuenta de muchos casos.
Un poeta,  representante de la corriente literaria denominada  “realismo sucio”, escribió un verso lapidario con sarcasmo y pesimismo:
Tomó viagra por primera y última vez

se le pararon los dos órganos dispensa
dores de amor:
el pene y el corazón.
¡Nitroglicerina y viagra sólo sirven para matar!
8
1)     Alfred Nobel sufrió un ataque de angina de pecho en París. Los médicos le recomendaron nitroglicerina, pero no aceptó el tratamiento por considerar que era una ironía del destino.
2)     Ascanio Sobrero murió convencido de que Alfred Nobel le plagió su descubrimiento.
3)     En 1998 tres médicos estadounidenses recibieron el Premio Nobel por el “descubrimiento del óxido nítrico”, aunque la comunidad científica reconoce que el verdadero descubridor fue el médico hondureño Salvador Moncada en 1987. En el mundo de los laboratorios también hay injusticias.


sábado, 11 de agosto de 2018

LA CURIOSA RELACIÓN ENTRE LAS SERPIENTES Y LOS MEDICAMENTOS PARA BAJAR LA TENSIÓN ARTERIAL





LA CURIOSA RELACIÓN ENTRE LAS SERPIENTES Y LOS MEDICAMENTOS PARA BAJAR LA TENSIÓN ARTERIAL
Edgardo Malaspina
1
Los que conocen de serpientes (ofidiologos) las dividen en culebras y víboras. Las venenosas están entre las segundas, y no pasan del 20 % del total de las serpientes. La Organización Mundial de la Salud afirma que cada año son mordidas más de cinco millones de personas en todo el mundo, casi tres millones  enferman por el veneno, y ciento cuarenta  mil mueren.
2
¿Por qué se envenenan los mordidos de serpientes? ¿Por qué mueren? Los indígenas americanos usaban el veneno de las serpientes en sus flechas para cazar; tal vez porque se dieron cuenta que las mismas serpientes lo emplean para esos mismos fines: muerden, vierten el veneno sobre la presa, la cual se paraliza, y luego la engullen. Son muchos los efectos del veneno de serpientes sobre el organismo de los animales y de los humanos; pero todos convergen en un punto: el shock hipotensivo. Es decir, la tensión arterial baja dramáticamente produciendo debilidad, desmayo y hasta la muerte.
3  
En 1948 el médico brasileño Mauricio Rocha e Silva usó gotas  de veneno de la jaraca o “víbora brasileña del hoyo” en experimentos con animales, y notó su efecto hipotensor por dilatación de los vasos sanguíneos. Luego inyectó el veneno en la sangre y aisló la sustancia que disminuía la tensión arterial. Observó también que esa sustancia hacía más lento el movimiento de los intestinos de los animales, y por eso decidió llamarla  “Bradicinina” (del griego bradi: lento, lentitud; y cinina: relacionado con).
4
El descubrimiento de la bradicinina o bradiquinina por parte de Mauricio Rocha e Silva resultó ser la clave para sintetizar los medicamentos contra la hipertensión arterial. Los laboratorios debían encontrar la fórmula para convertir el veneno de las víboras en medicamento. Ya lo había dicho Paracelso, un médico suizo a quien como a nuestro José Gregorio Hernández también le encienden velas: “La enfermedad está en la naturaleza y también su cura, la cual es una sustancia que puede ser veneno o remedio. Todo depende de la dosis”.
5
Desde finales del siglo XIX se empieza a conocer el mecanismo que eleva la tensión arterial: una sustancia producida en el riñón (renina) provoca la producción de la angiotensina I (angio, del griego: vaso sanguíneo), la cual es convertida por una enzima (convertasa) en angiotensina II. Esta última es la verdadera culpable de la hipertensión arterial.
La pieza que faltaba al rompecabezas es esta: la convertasa no sólo estimula la producción de angiotensina II (que sube la tensión), sino que también disminuye la bradiquinina (que baja la tensión). El veneno de la víbora saca del juego a la convertasa y pone a funcionar la bradiquinina: y la tensión baja.
6
Ahora faltaba encontrar una sustancia con las propiedades hipotensoras del veneno y sin sus efectos dañinos para la salud. Y fue encontrada en un laboratorio estadounidense en 1977: el metil mercapto propionil prolina. Pero para que no se nos enredará la lengua,  al pronunciar ese estrambótico nombre de cuatro partes, decidieron tomar las cinco últimas letras  del segundo componentes  y algunas letras del tercero: CAPTOPRIL. Luego se descubrieron el enalapril, el ramipril, etc.
7
Los medicamentos se dividen en profármacos y fármacos. Los primeros entran por nuestras bocas, van al estómago, el intestino delgado, el hígado, luego al torrente sanguíneo y más tarde al sitio para el cual fueron indicados. Es decir, tardan cierto tiempo para surtir su efecto. Los segundos van directamente al grano eludiendo todas esas alcabalas de los primeros. El enalapril es un profármaco, mientras que el captopril es un fármaco. Es por eso que en una crisis hipertensiva colocamos un captopril debajo de la lengua y no un enalapril, por ejemplo.
8
Los medicamentos de los que estamos hablando se denominan  IECA (Inhibidores de la enzima convertidora (convertasa) de la angiotensina); y, como ya dijimos, uno de sus mecanismos es a través de la bradiquinina  que baja la tensión. Pero esta sustancia además de dilatar los vasos sanguíneos provoca inflamación. Esos efectos  a veces son más pronunciados en algunas personas, sobre todo en la garganta; y esto se manifiesta en forma de tos seca. Y la única solución para ese problema es parar el medicamento y consultar con el médico.
9
El descubrimiento del Dr. Mauricio Roche e Silva (1910-1983, quien además de médico también era escritor y pintor, significó una revolución en el campo de la fisiopatología y la farmacología.  Gracias al genio de este médico brasileño los hipertensos de todo el mundo encontraron una solución   en forma de tabletas.
10
El Dr. Mauricio Roche e Silva abrió el “camino culebrero” (bueno, ya lo teníamos con el caduceo) en  Medicina, porque luego otros científicos estudiaron el veneno de las cobras y descubrieron otros mecanismos más directos para contrarrestar a la malvada angiotensina; y así fue como surgieron el losartán, el valsartán  y todos esos otros medicamentos para bajar la tensión que terminan en “án”.

IMÁGENES:
1.     El Dr. Mauricio Roche e Silva en su laboratorio. (1946)
2.     La víbora de Brasil, cuyo veneno ayudó a inventar los antihipertensivos.
3.     Captopril debajo de la lengua.
4.     Caduceo.