UNA CLASE

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EN UNA CLASE MAGISTRAL

martes, 25 de julio de 2017

EVOCACIÓN DE LA CITOLOGÍA

EVOCACIÓN DE LA CITOLOGÍA
1
Tuve el privilegio de ser alumno del gran hematólogo ruso Mijail Gukasovich Abramov, autor de uno de los atlas más originales de la hematología rusa al tener ilustraciones que  no son fotografías, son obras de arte, porque Abramov era también pintor.
2
El que observa por un microscopio ve cosas que no las refleja una fotografía. Sólo el artista puede trasmitir esas peculiaridades de una muestra de sangre  a través de sus pinturas.
3
El investigador observa muchos campos visuales, los cuales recogen las fotografías; no obstante, para su estudio no pueden ser concentrados en un solo cuadro, lo que si puede hacer una pintura.
4
Recibía clases personales de la mano de Abramov: por un tiempo fui su único alumno en el salón de clases. Abramov me obsequió su atlas, sus artículos científicos publicados en separatas  de la revistas “Terapevticheski Arjiv” (Archivo Terapeutico).
5
 Conservo sus observaciones hechas de su puño y letra en mi cuaderno de apuntes. Hicimos tan buena amistad que propuso a la Editorial Mir que yo fue el traductor  de su atlas al español, tarea que no pude cumplir porque debí partir de Moscú.
6
En la carta dirigida a la Editorial Mir, Abramov escribe:
“En caso de que decidan publicar mi atlas de hematología en español, Edgardo Malaspina puede ser de gran ayuda en su traducción. Su formación y conocimientos en la disciplina pude constatarlos mientras hacia sus pasantías  en el hospital de hematología” (23/11/1987).
7
Abramov decía que había que hacer citología de cualquier parte del organismo y que sólo se necesitaba tener a la mano una inyectadora con un portaobjeto .
8
“Mientras más bella es la célula, más maligna es”, me dijo una vez Abramov mientras me mostraba unas células muy hermosas y luminosas, provenientes de  una metástasis de cáncer. Unas células brillantes de un mieloma múltiple las resaltó también como ejemplo de su teoría estético-patológica.