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EN UNA CLASE MAGISTRAL

martes, 31 de marzo de 2026

DE LA NATURALEZA HUMANA DE CRISTO

 


SOBRE LA NATURALEZA HUMANA DE CRISTO .

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

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Sobre la naturaleza divina de Cristo se encargaron los diferentes concilios, los cuales la precisaron a través de muchos pasajes bíblicos. Pero esto es un dogma, un problema que resuelve exitosamente la fe en algunas corrientes del cristianismo, en cuyo seno hay divergencias al respecto, sobre todo lo relacionado con la Trinidad.

 Otra cosa es su naturaleza humana, de la cual se encarga la ciencia, y específicamente la medicina.

 

2

Hay muchas acciones, gestos y palabras de Cristo que reflejan su clara naturaleza humana; sin embargo, nos referiremos ahora solo a un aspecto asociado a la fisiopatología y, con más exactitud, a uno de los pilares del estudio de los mecanismos que conllevan la enfermedad: el estrés.

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El estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. El estrés es el modo de reaccionar de un organismo, animal o humano, ante un desafío. Lo puede desatar de manera aguda un evento aterrador.

4

En 1936, Hans Selye escribió por primera vez  sobre el síndrome del estrés. Investigaciones posteriores demostraron que en las reacciones provocadas por el estrés intervienen el sistema nervioso con sus diferentes estructuras anatómicas, el sistema endocrino con sus hormonas (cortisol, adrenalina, etc.) y el sistema inmunológico. Es decir, el estrés es un fenómeno muy humano; hasta el punto que el mismo Virchow, mucho antes del descubrimiento de Selye, lo sospechó y precisó con estas palabras: “Todas las enfermedades provienen de los nervios (estrés). Solamente la sífilis resulta de un momento placentero”.

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HEMATIDROSIS (SUDOR TEÑIDO DE ROJO) O EL ESTRÉS QUE SUFRIÓ CRISTO.

Se desarrolla ante una situación aguda de estrés. El sudor con sangre sale de la frente y de otras partes de la piel. También puede haber lágrimas con sangre (hemolacria), hemorragias nasales y menstruación no esperada.

Jesús sufrió hematidrosis   durante la oración en el Jardín de Getsemaní o Huerto de los Olivos frente a Jerusalén, la víspera de su muerte en la cruz. (Lucas 22:44)

“Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra”.

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